El secretario de Gobierno del estado, Eric Gudiño Torres, aseguró que detrás del cierre registrado en la Carretera 57, a la altura de Jofrito, existen intereses ajenos a las comunidades que han impedido concretar una solución al problema de abastecimiento de agua en la zona de Santa Rosa Jáuregui.
En rueda de prensa, acompañado por el vocal ejecutivo de la Comisión Estatal de Aguas (CEA), Luis Vega Ricoy, el funcionario explicó que desde el día de ayer autoridades estatales acudieron a atender la problemática derivada de la falta de agua en comunidades como La Versolilla, Ojo de Agua, Jofrito y Palo Alto.
Gudiño Torres recordó que desde hace aproximadamente dos años el Gobierno estatal impulsó un proyecto para perforar y conectar un nuevo pozo de agua, luego de que se advirtiera la disminución del volumen del pozo existente en La Versolilla.
Detalló que la CEA obtuvo permisos de Conagua y desarrolló infraestructura para llevar agua constante a distintas comunidades de la zona; sin embargo, señaló que durante el proceso surgieron versiones entre habitantes sobre un supuesto uso del agua para empresas refresqueras, campos de golf o desarrollos residenciales, situación que negó categóricamente.
“El pozo ya existe y tiene la capacidad suficiente para abastecer a las comunidades, pero no se ha permitido su conexión”, sostuvo.
El secretario explicó que hace dos años ya se había presentado una protesta similar en el mismo punto de la carretera, donde incluso se acordó retirar tuberías ante la presión social. Posteriormente, el pozo de La Versolilla comenzó a colapsar, lo que incrementó la dependencia del suministro mediante pipas.
Indicó que, aunque el gobierno ha enviado constantemente pipas para abastecer a la población, algunos grupos rechazan tanto esa medida como la conexión del nuevo pozo, mientras exigen mayor suministro de agua.
Asimismo, detalló que tras diversas intervenciones técnicas, incluyendo cambios de bomba y trabajos de limpieza del pozo colapsado, actualmente la única solución viable es conectar la infraestructura ya construida.
Eric Gudiño afirmó que el pasado viernes se alcanzó un acuerdo inicial con algunos representantes comunitarios para comenzar gestiones ante Conagua y avanzar en la perforación de otro pozo; sin embargo, posteriormente aparecieron otros grupos que retomaron el bloqueo carretero.
El funcionario acusó que algunas personas han utilizado el cierre de la vialidad como mecanismo de presión política y para generar condiciones de ingobernabilidad en la zona.
“Hay una contradicción: piden agua, pero no permiten conectar el pozo que ya puede suministrarla”, expresó.
Finalmente, aseguró que el Gobierno estatal continuará privilegiando el diálogo y mantendrá acercamientos con los habitantes para resolver el conflicto, pese a las agresiones y rechazos que, dijo, han enfrentado las autoridades durante las mesas de negociación.
