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Qué es ingreso, pobreza, salario mínimo, empleo…

Desde hace algunos años el salario mínimo ha sido el tema de debate importante en los diarios económicos, revistas académicas, cámaras legislativas, asociaciones patronales y sindicatos tanto en los países desarrollados como en los países en desarrollo, incluido recientemente en México. Se ha vuelto a considerar al salario mínimo como un instrumento legítimo y relevante de la política económica para promover la igualdad y elevar el ingreso sobre todo para los trabajadores más pobres. Si bien sigue la discusión sobre sus efectos en términos de empleo, informalidad e inflación, el documento destaca los varios puntos de coincidencia sobre el tema en México. En términos reales el salario mínimo mexicano, el más bajo en América Latina, ha sufrido un agudo deterioro durante varias décadas al punto que su monto actual no cumple con las normas de la Constitución, y no proporciona a los trabajadores una ruta viable para salir de la pobreza, sobre todo cuando tome en cuenta la paridad del poder adquisitivo.

Hay consenso también en que es necesario desvincular al salario mínimo como referencia de múltiples transacciones ajenas al ámbito laboral. Siguiendo el análisis de la experiencia de México, se argumenta que la transferencia de los beneficios de la productividad laboral a los trabajadores está lejos de ser automática y mucho menos garantizada, dado que México cuenta con algunos de los más altos niveles de productividad laboral y competitividad en la región, sin embargo, su nivel del salario mínimo es lo más bajo. Si bien es importante no olvidar la relevancia de la productividad y de la competitividad en la discusión sobre el salario mínimo, es igual o más importante recordar que la transferencia de los beneficios a los trabajadores con salario mínimo no es posible sin específicas políticas económicas y laborales para hacerlo.

Para el CONEVAL, una familia de cuatro personas se encuentra actualmente en situación de pobreza por ingresos si su ingreso mensual es inferior a $11,290.80. Esta cifra es muy superior al salario mínimo actual, que equivale a $2,401.2 mensuales. Habría que incrementar 4.7 veces el salario mínimo para cumplir lo estipulado en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Organismos internacionales son menos exigentes para medir la canasta básica y la pobreza. Para el Banco Mundial la canasta básica para considerar a un hogar pobre en México es de $4,322.70 al mes y la cifra de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) es de $9,172.30, en tanto que para el CONEVAL es de $11,290.80. El CONEVAL es la institución que con más rigor entiende y mide la pobreza. Con estos criterios del CONEVAL, actualmente 7 de cada 10 personas en el país tienen un ingreso laboral inferior al costo de la canasta básica familiar. Los análisis de CONEVAL muestran con contundencia la problemática del país en términos del bienestar económico de los hogares.

El número de empleos formales aumentó en 111 mil 699 en enero de ese año, con lo que se recuperó un tercio de las plazas perdidas en el último mes de 2022.

En su conferencia matutina, el presidente Andrés Manuel López Obrador adelantó que el número de trabajadores asegurados en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) aumentó a 21 millones 484 mil 595 personas en enero. Destacó que el nivel de empleo al cierre de enero se ubica en 871 mil 59 plazas por encima de febrero de 2020, previó al inicio de la pandemia. “Sin problema llegaremos a los 22 millones de trabajadores inscritos al IMSS en este año”, auguró el mandatario.

La opinión de los expertos respecto a las perspectivas de generación de empleo para este año está dividida, ya que algunos coinciden con el mandatario de que se podrán superar los 22 millones de empleos, pero otros estiman que no se alcanzará dicha cifra, en un año en que los pronósticos apuntan a una desaceleración en la actividad económica.

Iván Arias, director de Estudios Económicos, Citibanamex, advirtió que “debido a la fuerte desaceleración de la actividad económica que se prevé para 2023, estimaríamos una menor generación de empleos, de apenas 400 mil plazas, después de que el año pasado fue de 752 mil 748 fuentes laborales”.

“A medida que vaya desacelerándose la actividad económica durante 2023, disminuirá el ritmo de generación de empleos”, indicó. Asimismo, el efecto por la implementación de la Ley que regula el outsourcing, que pudo haberse observado en los registros al IMSS el año pasado, podría sentirse también un poco en este año, añadió.

La mediana de pronósticos de analistas consultados por el Banco de México apunta a la generación de 400 mil empleos formales este año, cifra inferior a los 428 mil previstos en la encuesta anterior.

La generación de empleos en enero de este año fue inferior en 21.48 por ciento, respecto a la cifra reportada en el mismo mes de 2022, cuando se registró un avance histórico de 142 mil 271 puestos de trabajo.Además, el número de trabajadores a enero reportó un crecimiento anual de 3.48 por ciento, la cifra más baja en poco más de año y medio, desde junio de 2021.

El presidente López Obrador destacó también que el salario promedio de los asegurados al IMSS viene aumentando y ahora se ubica en 14 mil 802 pesos mensuales. Sin embargo, economistas advierten que aún falta mucho por avanzar en materia de empleo en el país, debido a que se necesitan unos 63.5 millones de empleos de calidad y con mejores salarios.

Un análisis de Acción Ciudadana Contra la Pobreza afirma que el 45 por ciento de las personas con empleo formal carecen de salario suficiente que les permita dejar de ser pobres. “Se trata de 9 millones 598 mil personas, casi 10 millones de personas, a quienes el salario mensual no les alcanza para comprar dos canastas básicas”.

Otros economistas refieren que los datos de la Encuesta Nacional de Empleo y Ocupación del INEGI, así como los del IMSS, revelan que la mayoría de los trabajos en México son precarios, con reducido acceso a la seguridad social y de bajos salarios.

Los que están ocupados son 58.9 millones de personas, pero muchos son trabajadores por cuenta propia, como microempresarios aunque a veces no se les ve así.

Querétaro en la cifras Los empleos que el estado sumó en enero representaron 48.7% de los 12,458 puestos que la entidad perdió apenas en diciembre del 2022. Al corte del primer mes del año, la entidad acumuló un total de 668,677 puestos de trabajo afiliados ante el IMSS, esta cifra experimentó un alza anual de 5.6% (34,520 empleos) en relación con el total de empleos formales que el estado acumulaba hasta enero del 2022 y que ascendían a 633,157 puestos.

Los trabajos formales que se incorporaron al mercado laboral durante enero son  un buen indicador para la economía local, ya que con ello  Querétaro se ubicó en enero como el octavo estado con mayor crecimiento anual en empleo formal, comportamiento que marca una tendencia de recuperación en el sector laboral, el total de empleo formal que reporta la entidad, estimó que alrededor de 38% lo aportan las empresas industriales.

El sector industrial, construcción y servicios están generando la dinámica de empleo en Querétaro, de ahí que el dato es que unos 192,000 empleos se congregaron en el sector industrial en Querétaro durante el 2022”, según las últimas cifras.

A manera de conclusión  es importante que en la discusión sobre el salario mínimo no se olvide de la relevancia de la productividad y de la competitividad, es igual o más importante que el diseño de la política económica recuerde que la derrama de beneficios de la productividad laboral y la competitividad a los trabajadores con salario mínimo dista de ser automática o significativa a menos que la política económica y laboral apliquen medidas específica para ello.

En ese sentido, una acción para dar expresión concreta al objetivo de la presente administración presidencial de “Democratizar la Productividad” podría ser apoyar una estrategia como la que se dio a conocer recientemente en la Propuesta para un Acuerdo Nacional para una Política de Recuperación del Salario Mínimo que además de utilizarlo como unidad de cuenta de transacciones ajenas al mundo laboral lo eleve pronto de manera significativa a un monto que cubra la canasta alimentaria y, sobre todo, lo inserte en una senda de recuperación real sostenida y responsable, acorde con los mandatos del Artículo 123 de la Constitución, a cubrir cuando menos la canasta ampliada. Ello requiere un compromiso con una estrategia de desarrollo en la cual la igualdad y el crecimiento económico no sean vistos como antagónicos ni como objetivos secuenciales. A fin de cuentas el debate por un mayor salario nominal acorde con la Constitución va más allá de ser un asunto meramente técnico y es una cuestión política, de economía política que refleja el peso que tiene la igualdad en la sociedad que queremos y podemos construir.

 

«De los pobres sabemos todo: en qué no trabajan, qué no comen, cuánto no pesan, cuánto no miden, qué no tienen, qué no piensan, qué no votan, qué no creen…. Solo nos falta saber por qué los pobres son pobres… ¿Será porque su desnudez nos viste y su hambre nos da de comer?». La frase proviene de la última novela publicada.

«Los Hijos de los Días» (2012),

Eduardo Galeano

 

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