La intervención realizada en una mina ubicada en el municipio de Peñamiller, que derivó en su clausura por parte de la Fiscalía General de la República (FGR), no arrojó evidencia sobre la presencia de grupos armados ni actividades relacionadas con la delincuencia organizada, informaron autoridades estatales.
El gobernador, Mauricio Kuri González, señaló que la información fue confirmada durante la mesa de coordinación en materia de seguridad, donde autoridades federales detallaron los resultados del operativo.
Explicó que los reportes oficiales indican que en el lugar no se localizaron armas ni indicios que representaran un riesgo, además de que la presencia en la mina era mínima.
Cateo sin hallazgos delictivos de alto impacto
Por su parte, el fiscal General del estado, Víctor Antonio de Jesús Hernández, puntualizó que la diligencia fue ejecutada por la FGR como parte de sus facultades, sin que se detectaran vínculos con estructuras criminales.
Afirmó que no existe evidencia que permita suponer la operación de grupos delictivos en el sitio, ni la presencia de armamento, lo que descarta las versiones que circularon en ese sentido.
Clausura por falta de permisos
El fiscal explicó que la principal irregularidad encontrada fue la operación de la mina sin las autorizaciones requeridas por la normatividad federal, motivo por el cual se procedió a su clausura.
En este sentido, aclaró que la acción responde a un tema de cumplimiento legal y no a un operativo relacionado con delitos de alto impacto.
Seguimiento en ámbito federal
Las autoridades estatales indicaron que el caso se mantiene bajo la competencia de instancias federales, por lo que cualquier información adicional será determinada por la autoridad correspondiente.
Asimismo, reiteraron que no se ha solicitado la intervención del estado en acciones adicionales, al tratarse de un asunto de carácter federal.
