El secretario de Desarrollo Sustentable del Estado (SEDESU), Marco del Prete, encabezó la inauguración de la nueva planta de manufactura de electrofisiología de Abbott en Querétaro, un proyecto con el que la compañía amplía su capacidad global en tecnologías cardiovasculares y fortalece su presencia en México.
La nueva instalación, ubicada en el Parque Industrial FINSA III, representa una inversión de 200 millones de dólares, con el objetivo de fortalecer las cadenas de suministro globales de tecnologías avanzadas de electrofisiología y responder a la creciente demanda de dispositivos médicos para diagnosticar y tratar arritmias cardíacas, como la fibrilación auricular.
Abbott precisó que la planta cuenta con una superficie de 20 mil metros cuadrados, convirtiéndose en la sexta instalación de manufactura de electrofisiología de la compañía a nivel mundial, sumándose a sus operaciones existentes en Estados Unidos y Costa Rica, lo que permitirá reforzar la resiliencia productiva y ampliar las exportaciones hacia mercados internacionales.
Como parte del impacto económico del proyecto, se prevé la creación de más de 1,200 empleos locales hacia 2030, al tiempo que se consolida la primera planta de manufactura de tecnología en salud de Abbott en Querétaro, fortaleciendo al estado como un hub emergente de innovación médica.
La empresa informó que actualmente el proceso de reclutamiento ya está en marcha para posiciones en ingeniería, manufactura, calidad y cadena de suministro, y que ya se cuenta con más de 300 colaboradores contratados, además de cerca de mil posiciones adicionales proyectadas conforme la planta alcance su plena operación.
Durante el anuncio, Laura Espinoza, directora de la nueva planta de Abbott en Querétaro, destacó que la electrofisiología está transformando la forma en que se diagnostican y tratan las condiciones asociadas al ritmo cardíaco, y subrayó que la nueva instalación complementa las operaciones globales de la compañía, reforzando el papel estratégico de México en la entrega de tecnologías que cambian vidas.
Por su parte, Edgar Romero, Country Manager del negocio de Electrofisiología de Abbott en México, señaló que Querétaro se ha consolidado como una de las regiones más dinámicas de manufactura avanzada del país, y afirmó que esta planta contribuirá a garantizar que médicos y pacientes en todo el mundo tengan acceso a tecnologías que permitan diagnósticos más tempranos y tratamientos efectivos.
En materia laboral, Juan Pablo Seguí, gerente Senior de Recursos Humanos de Abbott, resaltó que con este proyecto la empresa busca ofrecer oportunidades de carrera de largo plazo, al impulsar un entorno en el que el talento pueda aprender, crecer y desarrollarse dentro de una de las compañías de salud más innovadoras a nivel global.
Abbott destacó que, con la expansión de su red global de manufactura en electrofisiología, busca construir un ecosistema de innovación en salud más resiliente, equilibrado y colaborativo, impulsando diagnósticos oportunos y mejorando los resultados clínicos ante la creciente demanda global de tecnologías cardiovasculares.
