Ante el riesgo de que se repitan los desfogues registrados el año pasado, autoridades estatales trabajan en la regulación del nivel de la presa Zimapán como medida preventiva rumbo a la próxima temporada de lluvias, informó el vocal ejecutivo de la Comisión Estatal de Aguas (CEA), Luis Alberto Vega Ricoy.
El funcionario explicó que, tras los efectos generados en comunidades ubicadas en la zona de Cadereyta colindante con Hidalgo, se decidió anticipar acciones para contar con mayor capacidad de almacenamiento en el embalse.
En este proceso, detalló, se mantiene coordinación con instancias federales como la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE), con el fin de garantizar un manejo adecuado del volumen de agua.
Actualmente, la presa registra un nivel de mil 551 metros sobre el nivel del mar, por debajo del punto en el que se activan los desfogues. No obstante, la estrategia contempla reducirlo aún más, hasta cerca de mil 540 metros, para evitar presiones en caso de lluvias intensas.
Vega Ricoy señaló que esta disminución se realiza de forma gradual, con una baja estimada de aproximadamente 80 centímetros por semana, principalmente a través de la generación de energía eléctrica, así como por procesos naturales como la evaporación.
Finalmente, indicó que estas medidas buscan anticiparse a escenarios de riesgo y proteger a las comunidades que en años recientes han sido más vulnerables ante el comportamiento de la presa.
